Cambios en verano, por Julieta Galli

Son muchos los que creen que durante el verano no pueden darse cierto tipo de cambios. Llegan incluso a querer convencer a otros mediante oraciones rotundas, que esto es así. Pareciera que tienen alguna investigación científica hecha al respecto, o que hay datos históricos o marcos teóricos probados que respaldan y son fundamento suficiente para pretender imponer su convicción.

Personalmente creo que esto no necesariamente es así.

La estación boreal, si bien evoca al descanso, a las vacaciones, a la diversión, a la playa, a la montaña…es también una época donde la vida sigue en curso con todos sus matices y su amplio espectro de posibilidades: la vida, la no vida, el amor, el desamor, la alegría y la tristeza (y todos sus grises intermedios) Durante la estación del sol, los caminos de unos se cruzan con los de otros, algunos cambian de horizonte o de opinión – por propia elección o por invitación de la casualidad o de la causalidad – y dejan ese terreno libre. Estas opciones y muchas otras más, transforman el estado del terreno de las posibilidades y oportunidades como en el tablero de ajedrez, donde con solo mover una pieza cambia el juego.

La ciudad, si estamos acá, es un escenario con menos actores y por ende podemos ver y disfrutar más de la escenografía, subir a escena y ser protagonistas. Si nos fuimos de vacaciones a otra parte, cambiaremos el contexto de larutina habitual. Ahí ya hay una oportunidad para que el o los cambios se den. La vida y sus elementos son dinámicos y si queremos o necesitamos experimentar el cambio, me parece mejor creer en la fuerza de ese deseo o esa necesidad más que en el calendario oficial.

Me resulta bastante pesimista y poco realista pensar que en el verano todo se detiene. Un solo cambio de otro, puede representar una oportunidad de cambio para nosotros y al revés. También nuestra propia mirada puede modificar la forma en que interpretamos y vivimos las circunstancias dadas. Lo que estamos buscando puntualmente – la situación o el estado en el que queremos estar –  puede darse de un minuto a otro en medio de la quietud total. Que se nos dé puede depender de muchos factores o de unos pocos, por lo que no es necesario especialmente que estemos en el año lectivo y de caos para poder cambiar. A veces la quietud nos permite ver las cosas con más claridad, tener un diálogo interno rico, poder reflexionar acerca de lo que queremos y tomar coraje para cambiar.

El cambio y las oportunidades son constantes, no entienden de estaciones ni de feriados. La naturaleza y lo que nos ofrece cambia inclusive en verano: hay otras frutas y verduras y otra temperatura. Inclusive algo tan esencial como la concepción y el nacimiento de un nuevo ser, se da en un ínfimo, íntimo y trascendental instante. ¿Hay algo más rotundo e irrefutable que eso? Entonces ¿quién cree honestamente que en enero y febrero los cambios no se pueden dar?

Si estás en proceso de cambio, espero que puedas hacer oídos sordos a quienes  quieran convencerte de que pongas stop hasta marzo. Los cambios pueden ser “chicos” o “grandes”, todo vale si te ayuda para renovarte para bien.

Cree, confía, entregate y no detengas tu marcha por más que el calor te aplaque.

Algunas ideas para hacer en estos meses:

  • Una noche cualquiera, vestí a tu mesa con el mantel más lindo que tengas, encendé velas, poné música y hacé de un momento simple, un evento especial.
  • Jugátela por un amor de verano, por más que dure 60 días.
  • Hablá con gente con la que nunca hayas hablado, o con la que creas que nunca hablarías, es probable que encuentres cosas en común.
  • Llená tu bañadera de espuma y regalate un rato de relax, o date una ducha fría energizante.
  • Sacate el reloj (no vale mirar la hora en el celular) y entregate a tus tiempos internos.

Celebrá, en enero y en febrero también se puede cambiar.  Si tiene que ser será y no se suspenderá ni por lluvia ni por sol.

Julieta

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2 respuestas a Cambios en verano, por Julieta Galli

  1. Cari dijo:

    Tus palabras transmiten energía positiva, me da aliento y me ayuda a analizar todo lo positivo que tenemos en la vida cotidiana. Comparto con vos cada oración que nos escribiste.
    Muchas Gracias por tus ideas!! voy a poner en practica algunas.

  2. Gama dijo:

    El cambio está entre mis mejores amigos, me ayuda constantemente a crecer…no importa dónde, cómo, cuándo, con quién ni para quién…siempre me hace ser más grande!
    Aplaudo al que se anima a tener de amigo al cambio…puede regalarte montones de sorpresas…
    Bravo JULI!

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