La magia del bombón, por Madre Hotelera

Hay procesos (o progresos) en la vida, que si uno tiene el privilegio de presenciar, resultan una experiencia inolvidable. Para mí el descubrimiento del lenguaje y la comunicación es eso, algo sencillamente increíble.

Cuando era chica pensaba que yo lograba entender lo que me decían porque mis padres hablaban castellano, para mi en ese entonces el idioma universal, hasta que un día viendo una película dije: “mamá, a esa señora le salen las cosas mal de la boca”. La señora era una mujer alemana, para mi era una pobre mujer confundida buscando alguien que la ayude. Y ella para mi asombro seguía hablando, ¡gesticulaba! una locura, al parecer lo que le salía de la boca tenía sentido. Luego de la explicación, llegué a la conclusión que si hubiese nacido en Alemania, hubiese empezado a hablar a los 6 quizás, en vez de al año, porque claro, iba a hablar castellano y alemán, castellano se hablaba en todo el universo, que para mi era tan grande como mi barrio, y Alemania quizás, un par de cuadras más allá. Un perro alemán, obedecería ya de adulto, porque tampoco entendería las órdenes, como yo no entendía su idioma. Pobre can, tremenda desconsideración. Perro y analfabeto… hasta que un día pregunté en la plaza cómo se llamaba ese perro, “es un ovejero alemán”….ah bueno… ya estaba tranquila, el mundo era más justo.

Ya más grande pasé a imaginar un diccionario hecho por chicos, porque las definiciones de los adultos sobre ciertas palabras, no siempre son a medida, o no alcanzan, o exceden lo tangible a esa edad. Al día de hoy recuerdo los meses que pasé preguntándole al ferretero, cómo vendía ‘ferretes’, qué forma tenían, ¿los envolvía? ¿eran pesados?… y el ferretero se reía siempre, entonces los ‘ferretes’ se volvían con cada visita más interesantes, y siempre invisibles, siempre misteriosos.

Mis ferretes son similares a los muffins para Juan. Un muffin es una pieza de un auto que va en la parte delantera, y sirve para encender el motor. Un castigo es una habitación en un castillo. Realizar un inventario significa trabajar de inventar cosas.

Juan realiza según su glosario inventarios a diario. Busca, investiga y sugiere el significado de las palabras. Descubrió antes que su mamá que el inglés es otro idioma, que el diccionario tiene su equivalencia en otras partes del mundo, aunque, haya algunas excepciones difíciles de responder, a saber… “¿Cómo se dice Wachiturro en inglés?”….. wɑːtʃɪttoor’-ro, pero no tiene traducción Juan… dejémoslo ahí.

Y así como el hombre maneja su glosario a gusto, posee una explicación científica para este complicado universo de la palabra.

Juan… ¿Vos sabés cómo hacen las palabras para salir de la boca? ¿Cómo pensás que pasa… querés que te explique?

– ¿Qué….te lo contó tu mamá?

No Juan, lo sé, lo leí.

– ¡No! ¡No! ¡no me digas, yo ya sé como es!

A ver contame, contame que quiero saber…

Y ahí mismo, con todo el despliegue gestual que lo caracteriza, colocándose las dos manos en la cabeza arrancó su explicación magistral:

“Es que todos tenemos un bombón acá –entusiasmadísimo, a los gritos-, sí sí, cuando nos hicieron, nos pusieron un bombón en la cabeza, que es color púrpura, y entonces vos pensás lo que querés decir y el bombón hace que se te mueva la boca y te salgan las palabras”.

Después de reírme un rato largo, al bombón elegimos denominarlo ‘cerebro’. Se detuvo a aclarar que vienen de otros colores –lo vio azul en otro libro-, y  parece ser que hace mover las piernas… ¡también los ojos para un costado y para otro! es bastante completo el ítem en cuestión.

Es así, convivo con un bombón, que tiene un ídem anterior muy ocurrente, fresco y que para su mamá, debe tener muchos colores, creo que lo pinté así, espero que falte mucho para que se convierta en monocromático, me quiero seguir divirtiendo…. ¿Y ustedes? ¿De qué color se imaginan al suyo?

Madre Hotelera

Anuncios

Acerca de Hotel Madero

Hotel Madero es el lugar elegido por viajeros de negocios y turismo de todo el mundo. Cuenta con 197 amplias habitaciones, 7 salas de runión equipadas con la mas alta tecnología, restaurante, bar, spa y sala de musculatura, y el mejor servicio personalizado.
Esta entrada fue publicada en Hotel Madero y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a La magia del bombón, por Madre Hotelera

  1. Santiago dijo:

    mientras mas viejo me pongo, mas verde

    • virginia dijo:

      no puedo creer la magia de poder escribir tus experiencias , tus pensamientos y ahora los de tu hijo !!!sin duda que con esa maravillosa mama su creatividad mental es y sera asombroza con el estimulo.!! te felicito luciana, ya te dije dedicate a esto . besosososos

  2. Mariana Socorros dijo:

    Hay bombones multicolor?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s