Amor y pasta, por Madre Hotelera

Dicen que el amor entra por el estómago. No estoy totalmente convencida, para mi va por los cinco sentidos, aunque el estómago ayude, sea por una rica comida, o por lo que se siente en ese lugar cuando el amor nos invade.

Cuando Juan tenía 1 año comió por primera vez capeletinis. Momento de experimentar sensaciones, eso del tenedor con dicha pasta no tenía mucho sentido, los capeletinis eran un perfecto anillo para su anular gordo pero ínfimo. Con el paso del tiempo el dedo fue creciendo, y ya el método no clasificó más, pero como el avance fue en todo sentido, el pequeño ganó en dimensiones y en capacidad de expresión. Y ahora pide otro anillo: mi alianza.

– ¡Quiero ese anillo!

No te lo puedo dar para jugar, es el de casada, es el anillo para toda la vida, cuando seas grande y te cases tendrás uno para vos.

– ¿Y con quién?

Pensá en alguien que te guste y que quieras mucho, alguien que para tus ojos sea linda, que sea buena persona.

Piensa….piensa….ojos enormes…Eureka…

¿Y?! ¿Quién?!…

– ¡Vos!…

No puedo Juan, yo ya estoy casada….

– ¡Noooo!… ¿Coooon quiéeeeeen?… ¡Ufaaa!…

Piensa un rato más…

– ¡Ya sé! ¡Cori!

No Juan, tampoco se puede, es tu hermana…

– ¡Pero es linda!… ¡Y yo quiero ese anillo ahora!

Desde esa primera charla hasta estos días, el anillo lo habrá pedido unas 10 veces fácilmente. Siempre lo resuelve casándose conmigo, Edipo aparte, asumo que todas mis amigas solteras estarán pensando en este instante: con 4 años y un deseo tan firme, ¡¿En qué momento se torcerán tanto?!… por qué tanta fobia si no tiene mala prensa, al contrario ¡una industria entera se dedica al casamiento!… no sé qué les pasará en el ínterin. Igualmente no es tan desalentador como otros ideales infantiles: sólo un 0.1% se convierte en el bombero estelar que soñaba ser.

Al conflicto por la alianza se le suma otro tremendo: nunca nos perdonará que no lo hayamos invitado al casamiento. Si bien le explicamos varias veces la cronología de los hechos y que él simplemente no existía, el reclamo es ¿Por qué no me hicieron para ir a la fiesta? Hasta que encuentra la solución: ¡Ya sé! hoy te puedo acompañar al trabajo y después vamos a que te cases de nuevo, así te veo.

Difícil de explicar, como la relación entre los capeletinis y mi familia.

Aunque parezca cómico, un plato de capeletinis me llevó al altar. Después de una salida bastante desastrosa de mi parte, roncando toda la película elegida para tal velada, despierto 2 horas después con mi peor cara, desconcierto y vergüenza, y un actual marido comiendo solo a oscuras, capeletinis claro está… suelta un amoroso “te dejé dormir porque estabas tan cansada… te guardé un plato para vos, sentate que te sirvo”…. fracción de segundo mental: ¡ME CASO! ¡ME CASO!… Varias se estarán riendo, algunas dirán pobrecita estaba desesperada (de hambre o de estado civil), otras entenderán que no fueron los capeletinis, sino eso tan obvio y difícil de encontrar a la vez: alguien simple.

La mirada cómplice de las primeras salidas con quien uno termina compartiendo después la vida sin saberlo, provocan algo parecido al primer idilio del jardín de infantes. Ese sentimiento parecido pero distinto a todo, que no sé bien donde se siente.

Hay una geografía de los sentimientos para cada cual, como las hormigas en las mejillas, la emoción detrás de la nariz, los ojos y sus mil expresiones.

– ¿Dónde sentís que me querés Juan?

En la panza mami… mmm no, mejor acá… -con su mano en el pecho-.

Yo lo quiero con el alma, que no sé bien por donde anda, pero también creo que está por acá arriba.

Cada uno con su historia, yo miro distinto a los simbólicos capeletinis, como ustedes recordarán con ternura algo también insólito para el resto del mundo, pero único para su historia, como para mi la pasta y mi amor.

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Acerca de Hotel Madero

Hotel Madero es el lugar elegido por viajeros de negocios y turismo de todo el mundo. Cuenta con 197 amplias habitaciones, 7 salas de runión equipadas con la mas alta tecnología, restaurante, bar, spa y sala de musculatura, y el mejor servicio personalizado.
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Una respuesta a Amor y pasta, por Madre Hotelera

  1. virginia dijo:

    no puedo creer que puedas escribir asi, haces emocionar , pensar , profundizar de todas las cosas simples de la vida y a la ves las mas complejas!!!!1 te quiero lu , adentro de tu alma tenes tanto por decir!!!!!!!!asi lo haces genial!!!!!! solo me queda una duda:::::::: es verdad todo lo que dice juan???? si es asi : digno hijo de su mami es con tanta imaginacion y custionamientos!!!!!

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